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Con la inestimable colaboración de Ignacio J.
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domingo, 21 de abril de 2013

Arte con la cámara V

Con nuestro primer artículo de Arte con la cámara, empezamos hace tiempo una serie en la que pretendemos mostrar alternativas al uso de programas de postproducción, una manera de recuperar los pequeños trucos que se utilizaban antes para conseguir fotos creativas, diferentes... buscando el “ir un poquito más allá” con nuestra afición.

Ayer releyendo un libro de iluminación me encontré con una foto que estaba realizada con la técnica de doble exposición y empecé a darle vueltas; ¿cómo puedo hacerlo con mi cámara que no permite dobles exposiciones y sin utilizar programas de retoque? Empecé a pensar en flashes, cables, habitación a oscuras y recordé uno de los mejores consejos que me dio Airam: hazlo sencillo, no te compliques, casi siempre funciona.
Entonces recordé las fotos fantasma y me puse manos a la obra...

La técnica es muy parecida, se utiliza una exposición lo bastante larga que nos permita trabajar a gusto, y el único cambio es que durante la segunda parte de la exposición me acerco un poco con el zoom obteniendo dos imágenes una encima de otra. Si se quiere resaltar más una que otra es cuestión de ir variando los tiempos al igual que hacíamos con los peluches en el otro tutorial. 

Tras unas cuantas tomas, modificando la posición de la pera y el fondo conseguimos nuestro objetivo final. Y siguiendo el consejo de Airam se añadió un viñeteado con lo que la imagen ganó en presencia.


También podemos hacer la toma usando el flash de la máquina y un poco de picardía:

Simplemente ponemos la cámara en AV (en otras marcas A) para elegir un diafragma cerrado y ponéis un ISO bajo para que la velocidad de obturación sea lenta; una vez tenemos los parámetros establecidos, sacamos el flash de la cámara o conectamos uno exterior y hacemos la foto de manera que cuando el flash haya saltado extiraremos un poco el zoom de la máquina (con cuidado de no salirnos del encuadre). La manzana pequeña nos la dibujará la luz del flash y la grande nos la proporciona el largo tiempo de exposición.

 Es conveniente jugar con la colocación del sujeto ya que si lo descentramos un poco la "sombra" nos saldrá a un lado...

 y también podemos variar dos veces el zoom para obtener un doble efecto...


... con lo que triplicamos nuestra capacidad de memoria o nuestro dinero...


Texto y fotos de Airam e Ignacio J.

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domingo, 24 de marzo de 2013

Jugando con el diafragma

Las posibilidades que nos da jugar con la apertura del diafragma son muchas. En esta ocasión se han utilizado de manera creativa.

Más adelante hablaremos de la profundidad de campo con más detenimiento, pero por ahora sólo mostraros como cambia, por ejemplo, una pequeña zona de un lilium.

Está enfocado en la zona enmarcada y hechas con un objetivo macro de 60mm.


Como se puede apreciar no sólo cambia el efecto en la flor, además a f/20 se aprecia mejor el fondo.


O también podemos sacar partido a la luz que se filtra por las rendijas de la persiana para crear un bodegón diferente. El foco en la flor.




Como veis hay diferencia entre una y otra. Luego ya está el gusto de cada uno o el efecto que se quiera conseguir en ese momento.

Espero que os haya gustado.

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martes, 29 de enero de 2013

Arte con la cámara IV

Los días de lluvia pueden ser muy provechosos para la fotografía de estudio.

En esta ocasión Ignacio quería hacer la fotografía de una manzana medio en penumbra, con la luz en la parte superior. Poco amigo de los programas de edición cogió sus bártulos y se puso manos a la obra. Le gusta hacer la fotografía con la cámara, probar distintos ángulos y parámetros... de ahí la dificultad de lo que se había propuesto.

En un principio lo intentó con unos flashes, regulando su potencia y cambiando los mismos de posición. Nunca estaba de acuerdo con el resultado...

  No era lo que él tenía en la cabeza. 

Aquí una pequeña muestra de lo que salió de su cámara ese día.




Aunque llegó a conseguir un resultado bastante aceptable, es muy perfeccionista y siguió intentándolo.





Esta vez se olvidó del flash y se decidió por un flexo. A veces las ideas (soluciones) sencillas son las más eficaces... y pensó también, que quizá fuera buena idea separar el objeto del fondo. Su idea es que saliera totalmente oscuro sin verse ni dónde se apoyaba, ni sombras en la parte baja. Un balance de blancos "adecuado" contribuyó a obtener ese tono verdoso en la manzana.

Varios intentos después, aunque esta vez fueron menos,(ja, ja, ja...) parece que logró su objetivo.



Y luego siguió probando con otros objetos y composiciones.

¡¡Ah!! le pillé y aquí os dejo cómo lo hizo. La cámara estaba a la izquierda de la imagen sobre un trípode.


Aunque creo que lo volverá a intentar de nuevo...


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domingo, 9 de septiembre de 2012

Vamos avanzando

Empezamos en el mundo de la fotografía con mucha ilusión, pero también, como novatos que somos, con todos los fallos del mundo. Vamos a ver esa evolución.

Para ello nos va a ayudar algo tan cotidiano como una pieza de pan.

Comenzamos poniendo el pan encima de la mesa. ¡Perfecta, me ha quedado estupenda!!

Luego alguien nos apunta que está un poco sosa, el hecho de que se vea el enchufe no es profesional, la silla no pinta nada, la luz no es la adecuada, el borde de la mesa..., en fin, es una foto de novato y como tal, tiene un montón de fallos, aunque a nosotros en ese momento nos parece la mejor del mundo.



Poco a poco hemos ido aprendiendo algo más y la foto ya nos queda mejor, cuidamos el fondo y la iluminación.  http://airamoly.blogspot.com.es/2012/08/truquillos-de-iluminacion.html


Aunque sigue siendo un poco sosa, un pan sólo sobre un fondo negro ¿no os parece? No tiene interés, no "cuenta una historia".


Después de unos cuantos meses de leer casi todo lo que cae en nuestras manos sobre fotografía, ver un montón de fotos, practicar horas y horas... ya tenemos algo más claro qué es lo que podemos hacer, ya sabemos como darle un poco más de vida a nuestro pan. Probamos otros ambientes, variamos la posición del pan, cambiamos la altura de la máquina, buscamos una iluminación más acorde, etc.



Y por supuesto, también hemos aprendido a procesar nuestras fotos, a darlas otro aire, en fin, ya sabemos algo más, aunque eso nos haya costado unas 3000 fotos. 


Un buen día un panadero ve la foto que tanto éxito tuvo entre los conocedores del mundo fotográfico y nos dice que... bueno, está bien.... pero no se aprecia bien la textura del pan, su forma, en fin... que a él no le gusta. ¿?

Entonces nos proponemos hacer la foto que le gustaría al panadero. Desde luego no es el mejor encuadre ni la que más nos gusta, pero...es la que le gusta a él. Y no deja de ser otro punto de vista. Además con un poco de suerte se la podemos vender como reclamo para su tahona.




O también podemos hacerle la que utilizaría como portada del calendario o para las tarjetas de visita.

El pan de mesa no lleva ni huevo ni aceite, pero ¿a que anima mucho el conjunto?


Como veis hay muchas posibilidades y sólo es cuestión de practicar, leer, practicar, aprender de los maestros y practicar.

Y me parece que se os están ocurriendo un montón de posibilidades para nuestra pequeña pieza de pan.

Ah! y recordar que el artículo está escrito por una NOVATA.




domingo, 19 de agosto de 2012

Truquillos de iluminación



Hoy vamos a desvelar uno de los secretos de Airam en cuanto a la iluminación de bodegones. Lo primero es fabricarse un reflector que apenas costará 1€ con un cartón blanco un poco consistente que podemos sacar de algún embalaje, y un poco de cinta adhesiva de aluminio de venta en bazares y “todo a 100” (o un parasol de automóvil).

Lo primero es doblar el cartón según la figura, esto nos permitirá que quede de pie sin necesidad de ayudantes o pinzas para sujetarlo y además con estos dobleces veremos que las posiciones del artilugio son muy versátiles y dan mucho juego; después cubrimos una de las caras con la cinta de aluminio con cuidado de no dejar arrugas y así tendremos un reflector con un lado plateado y el otro blanco.




A continuación necesitamos la fuente de luz principal y esta será una ventana orientada al norte preferiblemente y si no es posible filtraremos la luz, con su propia cortina, o un papel de seda o en su defecto, una cortina de baño de las más baratas (blanca y sin dibujos que hagan sombras) o fotografiaremos a una hora en la que el sol no pegue muy fuerte. Se trata de aprovechar una fuente de luz natural y barata.

Sólo nos queda elegir el motivo, acomodar los elementos en una buena composición y colocar el reflector de manera que nos rellene aquellas zonas un poco oscuras y que queramos destacar.




Es más fácil la teoría que la práctica pero con un poco de empeño e ilusión mejoraremos substancialmente nuestra iluminación de bodegones, flores e incluso macros que hagamos en casa.































Si os fijáis cambia la luz en la esfera del reloj, las rosas y las sombras que éstas hacen.
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A continuación, vemos también, los efectos conseguidos al mover el reflector, útil si queremos conseguir diferentes efectos o fijar la atención del espectador en algo concreto.
































Si os gustan los bodegones, es un punto de partida en cuanto a iluminación.


            
Ah!!! y algo muy importante, que no se note el truco.

Texto y fotos Airam e Ignacio J.

domingo, 17 de junio de 2012

Para volverse loco


Idea y textos.- Airam e Ignacio J.



Una buena mañana Manuel y Camera decidieron salir a dar un paseo y hacer algunas fotografías. Camera estaba aprendiendo y estaba muy ilusionada de ir acompañada de una gran profesional como era Manuel. Prepararon el equipo y se lanzaron a la aventura fotográfica. 

Como eran las primeras horas del día aprovecharon para empezar su paseo con un bonito paisaje. Camera se puso manos a la obra. 

—¿Cómo no aprovechas que tienes el sol en tu hombro para usar el polarizador?. —dijo Manuel— Las nubes te quedarán mucho mejor. 

Camera así lo hizo y cuando se disponía a apretar el botón, Manuel dijo.- ¿No será mejor que la medición la pongas en evaluativa, utiliza un diafragma 8 u 11, que para paisajes va muy bien y enfoca manualmente a unos 3-5 metros, para que te quede todo el paisaje nítido. 

Una vez realizada la foto del paisaje se encontraron con un hermoso macizo de flores, Camera no lo dudo y se puso a disparar como una loca. 

— ¡Espera!, procura fotografiar las flores desde otro ángulo para sacarles el mayor partido posible. Fíjate en las texturas y la forma. 

— De acuerdo —respondió Camera—. Y se puso rodilla en tierra para un bonito plano lateral. 

— Abre más el diafragma para desenfocar el fondo y aislar la flor —comentó Manuel—. Fíjate en la medición de la luz, con esa flor amarilla es mejor que utilices la medición puntual. Toma la medición en una zona amarilla y luego ajusta el foco. 

Siguieron su paseo y llegaron a un pequeño riachuelo con una bonita cascada. 

— Podíamos probar el efecto seda ¿Cómo se hace? 

— Lo primero saca el trípode, —le comentó Manuel— y prueba con un diafragma f/22. ¿qué velocidad te da? 1/2,5 seg. —respondió Camera— 

— De acuerdo, con esa velocidad se genera un agua con aspecto aterciopelado y la abertura te asegura la profundidad de campo, para que todo el conjunto quede enfocado. También puedes probar con un diafragma f/11, se reduce un poco la profundidad de campo pero el efecto es igualmente vistoso. Como ves la velocidad ahora es de 1/10seg. También puedes usar el polarizador para reducir la luz que entra y evitar brillos en el agua. 



Decidieron parar a tomar un tentempié. Camera estaba tratando de asimilar todo lo aprendido hasta el momento, cuando encima de una mesa vio lo que podía formar un bello bodegón y no se lo pensó dos veces. Sacó la máquina y Manuel viendo sus intenciones enseguida movió los objetos para que la luz les entrara por un lateral y colocó el portaservilletas de tal forma que esa luz rebotara e iluminara mejor toda la escena. Al estar un poco en penumbra aconsejó a Camera que subiera el ISO a 800 y cambiara el balance de blancos a fluorescente para compensar la luz artificial del local.
La imaginación en el procesado hizo el resto. 

Siguieron su camino y llegaron ante una pequeña ermita, la luz era complicada ya que eran las tres de la tarde de un soleado día de junio y Camera quería sacar dos fachadas del edificio, una en la sombra y otra al sol, así que optaron por hacer varias exposiciones para no quemar las luces y tener detalle en las sombras. En la primera foto se centraron en el cielo, luego en la zona en sombra y por último otra para la zona más expuesta al sol. Luego sólo quedaba el trabajo de procesado. 

Probaron distintos planos. En uno de ellos decidieron colocarse detrás del pequeño jardín que había para sacar las flores del primer plano nítidas y la ermita al fondo algo más desenfocada para lo cual Camera se acordó del consejo de las flores y abrió el diafragma, Manuel a su vez le aconsejó que tomara la luz en el cielo, para conseguir una buena medición de la misma. 

Una vez realizada la foto de la ermita, vieron que un poco más allá tenía lugar una carrera de caballos. Aunque era un tema un poco complicado Camera quiso probar a realizar un barrido. 

— ¿Cómo hago para sacar el caballo enfocado y desenfocado el fondo?, —preguntó Camera, quiero que se note que está cabalgando. 

— Tienes que poner el enfoque continuo, una velocidad de 1/60 y el diafragma te lo dará la cámara, pero cuidado con la luz que tienes el sol enfrente. Enfoca a la cabeza del caballo con el punto central y no la pierdas. 

Al final de la jornada aprovecharon para realizar un hermoso atardecer, Manuel iba a aconsejar a Camera cuando ésta dijo: 
— Tranquilo, ¡ya lo sé!: diafragma en 800, velocidad 5,6 e ISO 1/250………..









jueves, 15 de marzo de 2012

Empezando a fotografiar bodegones


A pesar de la dificultad que entraña un bodegón, no es difícil si no es para un uso comercial en el que ya se requieren más medios técnicos.
La clave de los bodegones es que el fotógrafo no se encuentra con nada hecho y debe “inventarse” la imagen, sin embargo, todo se deja a la imaginación del autor.

Tema, luz y composición son los tres pilares básicos.
Lo mejor es empezar con cosas sencillas, un fondo neutro y una sola luz. Los bodegones sencillos apenas son exigentes, vale cualquier cámara que permita al fotógrafo controlar la velocidad, exposición, balance de blancos…

Empezaremos trabajando con luz natural, la que entra por una ventana, y una cartulina blanca, plateada o espejo para rebotar dicha luz.

Los objetos adecuados para un bodegón son aquellos que destacan por su forma, el color y la textura son complementos. Debemos tener en cuenta que cuantos más elementos diferentes haya en la escena más dificultades nos encontraremos a la hora de obtener una fotografía armoniosa.

La perfección de los objetos suele ser obligada pero no imprescindible. Es recomendable utilizar objetos sencillos, unas flores, frutas, alimentos y los utensilios relacionados con ellos, también se utilizan objetos de uso común, herramientas, lápices, útiles de escritorio, etc. una lista tan extensa como la imaginación del autor.

Hay que tener muy en cuenta la ambientación. No caer en el error de mezclar elementos que vayan contra la lógica de la imagen. Si estamos fotografiando una botella de vino, no tiene ninguna lógica un tomate a su lado.

La composición.- Se debe conseguir guiar la mirada del espectador por la imagen, evitando imágenes caóticas y confusas. Un fondo neutro ayuda a éste propósito.

Es conveniente tener en cuenta la regla de los tercios (por todos conocida) y ordenar los elementos de forma que se consiga un adecuado reparto del peso visual.

Peso visual[1].-Zonas que intuitivamente las percibimos más “cargadas” y que tienen un determinado poder de atracción. Depende de los siguientes factores:
1. Ubicación
2. Tamaño
3. Color
4. Forma
5. Juego de Fuerzas
6. Equilibrio, Ritmo y Movimiento

Por supuesto, las normas están para saltárselas, pero siempre que las conozcamos bien y no den lugar a imágenes sin sentido, ni armoniosas.

Acabaremos hablando de la luz. Nuestra querida luz natural, la que nos entra por una ventana y que también podemos controlar. Se puede difuminar con una cortina, podemos controlar su dirección tapando ciertos puntos…

Como mejor funciona es de manera lateral y difusa, evitando la entrada del sol directo, aunque se pueden probar otro ángulos. Para resolver los problemas de contraste o sombras nos valdremos de una cartulina blanca, tela plateada, etc., que nos ayudará a rebotar la luz y suavizar esas sombras.

También nos podemos ayudar de un flexo o flases externos

Una iluminación de estudio válida para casi cualquier bodegón sería: una lateral difusa a 90º, una de relleno de forma simétrica a la mitad de potencia y una tercera cenital en ligero contraluz.